La Crisis de la Obesidad Infantil

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Hoy, 1 de cada 3 niños se consideran con sobrepeso u obesidad.  Desde 1980, casi se ha triplicado la prevalencia de la obesidad entre niños y adolescentes. ¿De quién es la culpa? ¿Es genética o la sobreabundancia de restaurantes de comida rápida? ¿Debemos culpar a las escuelas que tienen las máquinas expendedoras llenas de azúcar? ¿Podría ser la falta de ejercicio por todas las horas de juegos de video y TV? Tal vez la pregunta no es ¿cómo sucedió esto?, pero ¿cómo, como un país vamos a arreglar esto? Primero, vamos a discutir lo que califica a un niño ser considerado obeso.  Esto ocurre cuando un niño está muy por encima del peso normal para su edad y estatura y se mide por su índice de la masa corporal, IMC.  El sobrepeso se define como un índice de masa corporal igual o mayor del percentil 85 y menor que el percentil 95 para los niños de la misma edad y sexo.  La obesidad se define como un índice de masa corporal, IMC en o por encima del percentil 95 para los niños de la misma edad y sexo. Una de las principales razones por lo que es tan preocupante es porque los kilitos de más a menudo comienzan a los niños en el camino a los problemas de salud que una vez fueron solo confinados a los adultos, tales como diabetes, hipertensión y el colesterol alto. Si los niños tienen sobrepeso, la obesidad en la edad adulta suele ser más grave. También puede causar problemas sociales en las escuelas, baja autoestima e incluso la intimidación.

Hay muchos factores que pueden contribuir al sobrepeso en un niño.  La dieta es lo primero que se mira. Comer regularmente alimentos ricos en calorías, como comidas rápidas y bocadillos de la máquina expendedora, fácilmente puede causar aumento de peso. Los refrescos incluso la mayoría de los jugos contienen una cantidad poco saludable de azúcar y calorías.  La

Tecnología también puede ser culpable ya que casi todos los niños tienen un IPod, el teléfono celular o la computadora.  Antecedentes familiares pueden hacer a un niño más susceptible a ser sobrepeso, sin embargo, los estudios han demostrado que la dieta y la falta de ejercicio son las principales causas de los niños con sobrepeso y la obesidad.

No es demasiado tarde para tratar este crecimiento epidémico y todo comienza con la educación. Los niños, así como los padres necesitan estar más informados sobre la alimentación saludable.  Se debe exponer a los niños a las frutas y verduras tan pronto sea posible, después de todo ellos son criaturas de hábitos.  Muchos padres hoy en día piensan que están demasiado ocupados para preparar una comida cocinada en casa y miran a la comida ligera como una forma fácil y conveniente para alimentar a su familia.  Ellos deben darse cuenta que lo que están poniendo en la boca de sus hijos es adictivo que tiene poco o ningún valor nutricional. Una alimentación saludable requiere un poco de tiempo y planificación, pero es lo esencial para mantener a sus hijos sanos.  Involucrar a los niños en la preparación de las comidas y a las compras de alimentos también les ayuda en tomar decisiones de la buena comida. La aplicación del ejercicio también es importante, ya sea jugando un deporte, montar en bicicleta o simplemente siendo más activos durante todo el día.  Debe limitarse también el uso de la tecnología, tales como juegos de video y viendo la televisión.

Para demostrar cuán apremiante este tema realmente es, la primera dama, Michelle Obama, ha tomado este asunto en sus propias manos. Lanzó una iniciativa llamada, Let’s Move, (Movámonos) que se dedica poner a los niños en el camino a un futuro saludable durante sus primeros meses y años. En el lanzamiento de la iniciativa, el Presidente Obama firmó un Memorando Presidencial, creando del primer Grupo de Trabajo Sobre la Obesidad Infantil, para realizar una revisión de cada programa y las políticas  relacionadas con la nutrición y la actividad física de los niños y desarrollar un plan de acción nacional para maximizar los recursos federales y establecer medidas concretas hacia el objetivo nacional de la primera dama.

Sin embargo, nosotros no podemos poner esto exclusivamente en las manos de nuestro gobierno. Se está proyectando que más de la mitad de los estadounidenses serán obesos por el año 2030, resultando en millones de nuevos casos de diabetes y de la enfermedad cardíaca. Esto costará a los Estados Unidos hasta $66 billones en tratamiento y más de $500 billones en pérdida de productividad económica. Tenemos que tomar el control como sociedad y tomar decisiones saludables que impactarán a las generaciones por venir. Después de todo, como dijo M. K. Gandhi, “Sé el cambio que quieres ver en el mundo”.

Escrito por Rachel Astudillo

Rachel Astudillo es Consultora de Nutrición Certificada, con una licenciatura en Economía, de la Universidad William Paterson.  Ella nació y se crio en Nueva Jersey y es muy apasionada de enseñar a otros la importancia de una vida saludable.

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