Plantas Medicinales para el Aparato Locomotor

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Las plantas que ayudan al aparato locomotor, son conocidas como antirreumática o antiartríticas, estas actúan tanto en uso interno como externo, produciendo una acción antiinflamatoria y analgésica. A diferencia de los fármacos antiinflamatorios que poseen efectos secundarios (el más común es la gastritis) las plantas antirreumáticas no lo tienen y son muy bien toleradas por vía oral.  También puede ser aplicada tópicamente sobre la piel (plantas revulsivas), ya que al aplicarlas descongestionan y desinflama los tejidos internos, al atraer sobre la piel la sangre que por ellos circula.

Pero también tenemos las plantas que ayudan para lesiones traumáticas, inflamación del nervio ciático, para el cuidado de los pies importante en el caso de la enfermedad de diabetes.

Entre las plantas escogidas que ayudan al aparato locomotor tenemos: Arnica (árnica), harpagofito (devil’s claw), sauce blanco (willow).  

Arnica – es una hierba que pertenece a la familia de las Compuestas y puede medir de 30 a 50 cm de altura, las partes que se usan es la flor y la raíz.

Contiene un aceite esencial, fenoles, flavonoides y taninos tiene un efecto muy eficaz para el sistema circulatorio, pero es tóxica para el sistema nervioso, debido a eso, no es recomendable su uso interno.

Externamente, aplicada sobre la piel en forma de tintura es un excelente antiinflamatorio local, es el remedio más conocido y tradicional para golpes, contusiones, esguinces (torceduras), hematomas.

Preparación y empleo, externamente:

Tintura– se elabora con 20 gr de flores y raíces secas, puesto a macerar durante 15 días en 100ml de alcohol de 90 grados. También lo podemos macerar en aceite.

Empapamos una compresa con unas gotas de tintura de árnica diluidas en agua y se aplica sobre la zona afectada. Si no la diluimos nos puede irritar  la piel.

Harpagofito: Pertenece a la familia de las Pedaliáceas, es una planta vivaz de sabor fuertemente amargo (su raíz secundaria) que es la parte medicinal. La parte usada de esta planta es su raíz secundaria o bulbo. En inglés es conocida como devil’s claw. Se cría en terrenos arenosos y arcillosos.

Es uno de los remedios más efectivos que dispone la fitoterapia para el tratamiento de las afecciones reumáticas. Tiene más de 40 componentes activos entre los que destacan los glucósidos monoterpénicos del grupo de los iridoides, harpagina, harpágido y procúmbido. A ello debe sus propiedades analgésicas, antiinflamatorias y antiespasmódicas. También es un gran cicatrizante.

A diferencia de la mayor parte de los fármacos antiinflamatorios, la raíz del harpagofito no provoca ningún efecto irritante sobre el aparato digestivo.

Los mayores efectos se obtienen combinando ambas formas de aplicación interna y externa.
Sus mayores efectos de esta planta son:

Depurativo – Facilita la eliminación por la orina del ácido úrico principal responsable de la gota.

Antiespasmódico- Efecto relajante a nivel intestinal.

Hipolipemiante- Hace descender el nivel de colesterol en la sangre.

Cicatrizante- Aplicado externamente es un excelente cicatrizante en toda clase de herida.

Su preparación y empleo:

Uso Interno:

Infusión – 15 gr diarios de polvo de raíz, infundido en medio litro de agua, lo dejamos reposando, alrededor de 1 hora y lo tomamos de 3 a 4 tomas al día.

Cápsulas– debido a su sabor amargo, la tomamos en cápsulas que contienen polvo de raíz. La dosis es entre 3 a 4 cápsulas diarias.

Estos deben ser administrados antes de las comidas.

Uso externo:

Compresas o fomentos– En forma concentrada empapamos el algodón o tela y la aplicamos a la zona afectada.

Sauce Blanco: Árbol o arbusto que pertenece a la familia de las Salicáceas, puede medir entre 4 a 20 metros de altura. Las partes usadas son:

La corteza, las hojas y las flores. En inglés se le conoce como white willow.

Es muy famoso porque es derivado de la corteza de sauce (ácido salícilico), el laboratorio transnacional Bayer, lo comercializa con el nombre de aspirina, que viene hacer el fármaco analgésico más usado en la historia de la humanidad.

La corteza y en menor cantidad las hojas y las flores del sauce, contienen taninos que le da una acción astringente y tónica, pero su principio activo más importante es el glucósido salicina, que por  acción de la enzima glucosadas, puede transformarse en glucosa y saligenina, la que por oxidación, se convierte en aldehído salicílico y luego en ácido salicílico y a partir de este se obtiene la aspirina (ácido acetilsalicílico).

Nos cura diversos dolores, resulta muy eficaz para aliviar los dolores de tipo reumático.

La forma de preparación y empleo:

Uso Interno:

Decocción – De 30gr de corteza u hojas por litro de agua durante 15-20 minutos. Se deja reposar y se toma de 3 a 4 tazas diarias.

Polvo– se puede obtener triturando la corteza.

Infusión– una cucharada de flores secas por taza de agua, se toma de 2 a 4 tazas diarias.

Uso Externo:

Compresas– con una decocción más concentrada que para uso interno: 70-100 gr por litro de agua. Lavados de la piel con esta decocción.

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